Alberto Català: «La prevención de incendios debe trabajarse durante todo el año y los cazadores podemos aportar mucho»

  • El delegado de la Federación de Caza en Castellón afronta sus primeros meses al frente de la delegación tras un verano marcado por los fuegos que han afectado a más de 11.000 ha de acotados en la provincia

Alberto, llevas unos meses al frente de la Delegación de Castellón. Después de este primer periodo, ¿qué valoración haces de este inicio de etapa?

Estos primeros meses han servido sobre todo para conocer todavía mejor la realidad de la provincia y, especialmente, para estar cerca de los clubes y de los cazadores. Aunque ya conocía bien el funcionamiento de la Federación y había trabajado durante años en el ámbito provincial, asumir la responsabilidad de la delegación supone tener una visión mucho más amplia de las necesidades que existen en cada zona. Castellón tiene un tejido cinegético muy fuerte y muy diverso, y mi intención es que la Delegación sea una herramienta útil para los cazadores. Tenemos que escuchar, acompañar a los clubes y trasladar sus necesidades allí donde corresponda. Al final, nuestra función tiene sentido si conseguimos estar cerca de quienes están todos los días en el territorio.

Después de tantos años vinculado a la actividad cinegética, ¿qué crees que diferencia a Castellón de otras provincias desde el punto de vista de la caza?

Castellón tiene una relación muy estrecha entre la caza y el territorio. Tenemos una provincia muy extensa y con realidades muy diferentes: zonas de montaña, áreas agrícolas, municipios próximos a la costa y también muchos pequeños núcleos rurales donde la sociedad de cazadores tiene un papel importante. Además, contamos con una gran tradición cinegética. Hay sociedades que llevan décadas trabajando y que conocen perfectamente sus montes. Eso es un valor que debemos preservar. La caza no se puede entender únicamente como una actividad que se desarrolla durante una temporada concreta, sino como una presencia constante en el territorio.

Uno de los retos que señalabas al asumir el cargo era precisamente mantener esa cercanía con los clubes. ¿Qué problemas son los que más te están trasladando actualmente los cazadores castellonenses?

Estamos iniciando ya toda una serie de reuniones comarcales, para ampliar nuestra visión desde la mayor proximidad. Sin embargo, hay cuestiones que se repiten, como la gestión de las poblaciones de fauna, los daños agrícolas, la burocracia o las dificultades que en ocasiones existen para desarrollar determinadas actuaciones. Pero cada zona tiene también sus particularidades. Por eso creo que es importante no intentar solucionar todos los problemas desde un despacho. Hay que ir a los pueblos, hablar con las sociedades y conocer qué está ocurriendo realmente en cada coto. A partir de ahí es cuando podemos plantear soluciones y trasladarlas a la Administración.

Este verano Castellón ha sufrido varios incendios de gran magnitud que han afectado también a terrenos cinegéticos. ¿Qué balance haces de la situación desde el punto de vista de la Federación?

Ha sido un verano especialmente complicado. Cuatro grandes incendios han afectado a terrenos cinegéticos de la provincia, con 15 acotados afectados y más de 11.000 hectáreas de superficie implicadas. Detrás de esas cifras hay sociedades de cazadores, municipios y personas que llevan muchos años trabajando sobre esos terrenos. Ahora mismo lo importante es acompañar a los clubes y estar pendientes de cómo evoluciona cada zona. No todos los acotados han sufrido el mismo nivel de afección y cada uno necesitará unos tiempos y unas actuaciones diferentes. Lo que está claro es que la recuperación no termina cuando se apaga el incendio; empieza precisamente ahí.

La Federación ha puesto en marcha un plan de apoyo para los acotados afectados. ¿Qué importancia tiene que el colectivo cinegético pueda contar con este respaldo en un momento como este?

Creo que es importante que los clubes sepan que no están solos. Desde la Delegación hemos querido estar encima de la situación y facilitar que los acotados afectados puedan disponer de recursos útiles para afrontar esta primera etapa de recuperación. Hablamos de cuestiones muy concretas que pueden ser necesarias sobre el terreno y que permiten ayudar a recuperar poco a poco la actividad y las infraestructuras cinegéticas. También estamos pendientes de las medidas que puedan poner en marcha otras administraciones y de que los clubes tengan toda la información necesaria.

Más allá de los incendios, ¿qué papel pueden desempeñar los cazadores en la recuperación de estos espacios?

Los cazadores conocen muy bien esos montes porque llevan años recorriéndolos. Pueden detectar cambios en las poblaciones, en los hábitats o en los recursos disponibles para la fauna y colaborar en determinadas actuaciones de recuperación. Además, las sociedades ya realizan durante todo el año trabajos de mantenimiento de caminos, puntos de agua, comederos, siembras y otras actuaciones de mejora del territorio. Esa experiencia puede ser muy útil también después de un incendio. La recuperación tiene que ser un trabajo conjunto entre administraciones, técnicos, propietarios, agricultores y también cazadores.

Los incendios de este verano también han puesto sobre la mesa la importancia de reforzar la prevención. ¿Qué estáis reclamando desde la Federación a la Generalitat en esta materia?

La prevención tiene que ser una prioridad durante todo el año, no solo cuando llega el verano. Desde la Federación estamos trabajando con la Generalitat para trasladar las necesidades del territorio y plantear actuaciones de prevención y gestión de nuestros montes. Los cazadores estamos presentes todo el año y conocemos muy bien el terreno, por lo que creemos que podemos aportar mucho en este ámbito. Es fundamental apostar por una mejor gestión de la vegetación, el mantenimiento de caminos y otras actuaciones que ayuden a prevenir y facilitar la actuación ante posibles incendios.

Pasando a otro de los grandes asuntos de este año, el plan de choque contra el jabalí ha permitido retirar ya 1.182 ejemplares en la provincia de Castellón. ¿Qué lectura haces de estos datos?

Los datos demuestran la magnitud del problema y también el esfuerzo que se está realizando. También creo que es importante poner en valor la participación de los cazadores. Los clubes llevan mucho tiempo trabajando para controlar las poblaciones de jabalí y ahora existe una mayor coordinación con la Administración. El objetivo debe ser que esa colaboración continúe y que podamos mejorar los procedimientos a medida que tengamos más experiencia.

¿Crees que las medidas que se están aplicando son suficientes para controlar las poblaciones o habrá que mantener este esfuerzo durante los próximos años?

El control del jabalí no puede plantearse como una actuación puntual. Tenemos que hablar de gestión a medio y largo plazo. Las poblaciones son dinámicas y las condiciones del territorio también cambian, por lo que habrá que analizar los resultados y adaptar las medidas. Desde la Federación vamos a seguir colaborando. Los cazadores tenemos experiencia, conocemos el terreno y podemos aportar mucha información. Pero también necesitamos que los procedimientos sean ágiles y que exista coordinación entre todos los agentes implicados.

Hace unas semana hubo un incidente en Torreblanca donde dos cazadores fueron objeto de varios disparos mientras practicaban la actividad cinegética en un coto. ¿Cómo ha respondido la Federación ante este suceso?

Lo primero es condenar absolutamente lo ocurrido y trasladar nuestro apoyo a los dos cazadores y a la Sociedad de Caza El Lince. Afortunadamente no hubo que lamentar daños personales, pero podría haber sido una tragedia. Desde la Federación nos pusimos en contacto con la sociedad y hemos puesto a su disposición nuestros servicios jurídicos para acompañarles y prestarles todo el apoyo que necesiten. Estamos hablando de personas que estaban realizando una actividad legal y que, sin que mediara ningún enfrentamiento, fueron objeto de disparos. Es algo absolutamente inaceptable.

Sucesos como el de Torreblanca ponen de manifiesto que los cazadores también tienen que afrontar situaciones de hostilidad. ¿Cómo está trabajando la Federación para reforzar esa resiliencia frente a los ataques de determinados colectivos?

Creo que tenemos que seguir siendo firmes y, sobre todo, explicar lo que hacemos. Existe una minoría radical que intenta cuestionar constantemente la actividad cinegética, pero cada vez hay más gente que conoce y entiende el papel que desempeñan los cazadores en la gestión del territorio y de la fauna. Desde la Federación vamos a seguir trabajando para que esa realidad se conozca y para que el ruido de unos pocos no oculte el trabajo que realizan miles de cazadores y clubes durante todo el año.

Otro de los retos que has señalado desde tu llegada es el relevo generacional. ¿Cómo ves actualmente la incorporación de jóvenes y mujeres a la caza en Castellón?

Creo que hay motivos para ser optimistas, aunque evidentemente tenemos que seguir trabajando. La incorporación de mujeres es cada vez mayor y también vemos interés entre los jóvenes, especialmente cuando tienen la posibilidad de conocer la actividad de cerca y entender todo lo que existe detrás de ella. En este sentido, iniciativas como la Escuela de Caza y Naturaleza son muy importantes. En Castellón tenemos una presencia muy destacada de estas actividades y vemos que existe interés cuando acercamos la caza, la naturaleza y el mundo rural a los más pequeños de una forma educativa y participativa.

Castellón es una de las provincias donde más actividades de la Escuela de Caza y Naturaleza se realizan. ¿Qué crees que está aportando este proyecto?

Está permitiendo que muchas personas que quizá nunca habían tenido contacto con el mundo de la caza puedan conocerlo directamente. Y eso es fundamental porque muchas veces existe una imagen de la actividad construida desde el desconocimiento. Cuando un niño puede ver una demostración de cetrería, participar en tiro con arco, conocer las especies o acercarse a determinadas actividades relacionadas con la naturaleza, empieza a entender que detrás de la caza existe también una cultura, una tradición y una relación muy estrecha con el medio rural.

Y mirando al futuro, ¿qué te gustaría conseguir durante tu etapa al frente de la Delegación de Castellón?

Me gustaría que los clubes sintieran que tienen en la Federación un apoyo cercano y que cualquier cazador de la provincia sepa que puede acudir a nosotros cuando tenga un problema o una necesidad. También quiero que sigamos avanzando en la gestión de la fauna y en el reconocimiento del papel que desempeñan los cazadores en el territorio. Tenemos una provincia con una gran tradición cinegética y con miles de personas vinculadas a esta actividad. El objetivo es que esa realidad tenga futuro, que consigamos incorporar a nuevas generaciones y que la caza siga siendo una herramienta de gestión del territorio. Para eso tenemos que seguir trabajando juntos, clubes, cazadores, Federación y administraciones.