La Federación de Caza se suma al rechazo del macrovertedero de Zarra por su impacto ambiental y cinegético

  • La entidad advierte de que la instalación comprometería la conservación de la fauna silvestre, la actividad cinegética y el equilibrio del territorio en toda la comarca

La Federación de Caza de la Comunitat Valenciana ha mostrado su firme rechazo al proyecto de construcción del macrovertedero previsto en el término municipal de Zarra, al considerar que esta infraestructura supondrá un grave impacto sobre el medio natural, la fauna silvestre y la actividad cinegética que desde hace décadas desarrollan los clubes y sociedades de caza del Valle de Ayora-Cofrentes con centenares de aficionados.

La Federación recuerda que el complejo proyectado ocuparía alrededor de 50 hectáreas en un entorno rodeado de monte y de numerosos cotos de caza, donde habitan especies emblemáticas como el ciervo, el corzo y el muflón, entre otras. En esta línea, el ente, que ha mostrado su apoyo a la Plataforma contra el Macrovertedero de Zarra, apunta a que la transformación de este espacio natural y la intensa actividad asociada al funcionamiento de la instalación modificarán de forma irreversible uno de los principales enclaves cinegéticos de la Comunitat Valenciana.

Tráfico de vehículos y pérdida de calidad ambiental

En este sentido, la FCCV advierte de que una instalación de estas características tendrá un impacto directo sobre una actividad que constituye una herramienta esencial para la gestión y el equilibrio del territorio. El tránsito constante de camiones y personas, previsto durante el día y la noche, reducirá la tranquilidad de la fauna silvestre, desplazará numerosas especies hacia otras zonas y dificultará el normal desarrollo de la actividad cinegética, fundamental para el control poblacional de especies, la prevención de daños agrícolas y la conservación de los ecosistemas.

Asimismo, la Federación muestra su preocupación por el elevado tráfico de vehículos pesados que soportarán las carreteras comarcales, con un flujo constante de camiones que incrementará el riesgo de accidentes con la fauna silvestre y afectará tanto a la seguridad vial como a la movilidad de los vecinos de la comarca.

Del mismo modo, la FCCV considera que los posibles efectos derivados de la instalación, como los olores, el ruido, la contaminación atmosférica o el riesgo para los acuíferos de la zona, supondrán una pérdida de calidad ambiental incompatible con el modelo de desarrollo sostenible que defienden los municipios del Valle de Ayora-Cofrentes.

Apoyo de todos los clubs afectados: centenares de aficionados

El rechazo al proyecto es compartido por todo el tejido cinegético de la comarca. Además de los clubes de Zarra y Ayora, las sociedades de cazadores de Jarafuel, Teresa de Cofrentes, Jalance y Cofrentes también han mostrado su oposición a la construcción del macrovertedero y respaldan las reivindicaciones impulsadas por la Plataforma.

El presidente del Club de Cazadores de Zarra, Tino, explica que los efectos se notarán desde el primer momento sobre el propio acotado. «Nuestro coto está prácticamente pegado a la zona donde quieren construir el vertedero, lo que hará que los animales pierdan la tranquilidad y abandonen muchas de las zonas donde hoy encuentran refugio. Además, nos preocupa la aparición de ratas, enfermedades y otros problemas asociados a una instalación de estas características».

Por su parte, el representante del Club de Cazadores de Ayora, Eloy, considera que las consecuencias irán mucho más allá del ámbito cinegético. «Estamos hablando de un macrovertedero que cambiará para siempre la vida del valle. Las carreteras no están preparadas para soportar el movimiento de tanto tráfico, el cual incrementará los accidentes con la fauna y ejercerá una presión añadida sobre la fauna al reducir su espacio natural. A ello se sumarán los olores, la pérdida de calidad ambiental y la preocupación por la posible afección a los acuíferos. Los cazadores somos los primeros interesados en conservar un medio rural sano, porque nuestra labor consiste precisamente en gestionar y mantener el equilibrio del territorio. Este proyecto va justamente en la dirección contraria».